Diego Armando Maradona, leyenda del fútbol, falleció este miércoles a los 60 años de un paro cardíaco en su casa, un hecho que enluta y conmueve al mundo.

Las reacciones llovieron desde todas partes y no faltó el pronunciamiento de Juan Román Riquelme, quien lo despidió como merecía al ‘Pelusa‘ a pesar del distanciamiento que mantuvieron en los últimos años.

“Nadie jugó ni jugará a la pelota como él. Verlo jugar fue increíblemente hermoso. Gracias Diego. Que en paz descanse. Un abrazo muy sentido a toda la familia Maradona”, señaló Riquelme este miércoles a través de la cuenta de Instagram @TodoSobreRomán, que habitualmente utiliza como medio de comunicación.

Maradona y Riquelme, quienes solo coincidieron una vez en un campo de juego y se repartían elogios en un principio, se fueron enemistando a partir del año 2009. Tras varios cruces de declaraciones, el ‘Pelusa’ volvió a marcar distancia con ‘Topo Gigio’ por su respaldo a Jorge Amor Ameal, actual presidente ‘Xeneize’.

El presidente argentino Alberto Fernández declaró tres días de duelo nacional y la Presidencia anunció que el velatorio será en la Casa Rosada, sede del gobierno, a partir de este jueves y hasta el sábado.

El luto provocó que el encuentro entre Inter de Porto Alegre y Boca Juniors, programado para la noche de este miércoles en Porto Alegre por octavos de la Copa Libertadores, fuera aplazado.

Maradona brilló como jugador en el cuadro azul y oro y fue campeón en 1981. La tristeza es latente en cada rincón de Buenos Aires y se expande por toda Argentina y el mundo donde personalidades como su compatriota el papa Francisco y varios líderes mundiales rendían tributo al ídolo de los argentinos.

Miles de simpatizantes se congregaron la noche del miércoles frente a los cinco estadios de los clubes donde Maradona jugó en Argentina.

En Buenos Aires, se levantaron santuarios con fotos, flores y leyendas de despedida al ídolo ante el estadio de Argentinos Juniors, que lleva su nombre y donde debutó a los 15 años, y en la otra punta de la ciudad, en la Bombonera de Boca, donde el estelar jugó y fue campeón en 1981.

También los hinchas lloran al ídolo en Rosario junto al estadio de Newell’s Old Boys y en La Plata frente al de Gimnasia, el club que dirigía hasta su deceso. Y en Nápoles, la ciudad del exterior que lo idolatra.

Maradona estaba convaleciente de una operación por un hematoma en la cabeza desde el 3 de noviembre, en un sanatorio de la zona norte de la capital. El 11 de noviembre fue dado de alta, pese a que su salud era muy delicada y atravesaba un nuevo síndrome de abstinencia.

Se le había visto mal el día de su cumpleaños número 60, cuando reapareció de su confinamiento por la pandemia en la cancha de Gimnasia y Esgrima, equipo que dirigía. No pudo quedarse a ver el triunfo del Lobo platense.